Nuestra escuela dispone de una pista de trabajo cubierta, totalmente diáfana, de 300m2 con el suelo recubierto de pintura de clorocaucho para asegurar así unas condiciones higiénico-sanitarias óptimas, creando una zona de trabajo en la cual tanto guía como perro se sentirán como en casa.

Esta es la zona donde se trabajará cuando las condiciones climatológicas afecten al rendimiento del adiestramiento o a la comodidad de nuestros clientes.

La pista tiene un bebedero automático, es decir el perro siempre tendrá agua a su disposición, una zona de estar para que los acompañantes del guía puedan sentarse a ver al perro trabajar o relajarse durante el transcurso del adiestramiento, y elementos varios para el adiestramiento.

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